Hoy en día estamos muy acostumbrados al sensacionalismo, a las noticias que llegan, nos hacen sentir algo rápidamente y que tal como vienen se van. Este relato es todo lo contrario. Es un relato con el que se disfruta el momento de la lectura y te hace sentir algo, que no es para nada pasajero, si no que te hace reflexionar y se va directo al corazón. En realidad, este relato se aleja de la moda actual de vivir rápido y que todo al final dura poco, incluyendo los sentimientos; es sentarse, disfrutar del momento y olvidarte del ruido de fuera.
Mi enhorabuena a la autora. Hacía mucho tiempo que no leía algo así. Espero que este no sea el último.